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Santo Padre
Benedicto XVI
 

 

El mensaje que Benedicto XVI ha escrito para la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales presenta su visión pastoral sobre los nuevos medios de comunicación, que se han convertido en "un instrumento indispensable" para la evangelización.

Si bien el argumento del documento, en pleno año sacerdotal es "El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra.

Ante todo, el pontífice constata que no se trata de un escenario futuro, sino que "las comunidades eclesiales, han incorporado desde hace tiempo los nuevos medios de comunicación como instrumentos ordinarios de expresión y de contacto con el propio territorio, instaurado en muchos casos formas de diálogo aún de mayor alcance".

Al hablar del "mundo digital", Benedicto XVI plantea la misma pregunta que lanzó san Pablo a los primeros cristianos que buscaban anunciar a Cristo: "¿Cómo van a creer si no oyen hablar de Él? ¿Y cómo van a oír sin alguien que les predique?".

 

 
 
 

     
 

La respuesta del Papa invita a todas las comunidades cristianas a dar un paso adelante respecto al pasado: "Las vías de comunicación abiertas por las conquistas tecnológicas se han convertido en un instrumento indispensable para responder adecuadamente a estas preguntas, que surgen en un contexto de grandes cambios culturales, que se notan especialmente en el mundo juvenil.".

El Papa invita a la Iglesia a recorrer este camino ejerciendo una "diaconía de la cultura" en el "continente digital"."Con el Evangelio en las manos y en el corazón, es necesario reafirmar que hemos de continuar preparando los caminos que conducen a la Palabra de Dios, sin descuidar una atención particular a quien está en actitud de búsqueda". La conclusión del Papa es clara: los nuevos medios son "una gran oportunidad para los creyentes".

 
 

 
Santo Padre
Benedicto XVI
 

 

Benedicto XVI ha recomendado, en especial a los jóvenes, prepararse a la Navidad dejando espacio en el corazón a Jesús.

Este fue el consejo que dejó al final de la audiencia general, celebrada en el Aula Pablo VI, al dirigirse a los numerosos chicos y chicas presentes, algunos de ellos estudiantes de escuelas.

"Dejad espacio en vuestro corazón a Jesús que viene para testimoniar su alegría y su paz", les dijo el Santo Padre.

Luego, dirigiéndose a los "queridos enfermos", algunos de ellos en sillas de ruedas, les invitó a acoger "al Señor en vuestra vida para encontrar en el encuentro con Él apoyo y consuelo".

Por último saludó a parejas de recién casados, algunos de ellos con trajes de bodas, para pedirles que hagan "del mensaje de amor de Navidad la regla de vida de vuestra familia".

Así también afirma el Papa Benedicto XVI en su mensaje para la próxima Jornada Mundial de la Paz, titulado “Si quieres la paz, protege la creación”, en que la promoción de la paz en el mundo y el respeto del medio ambiente están íntimamente relacionados

Mensaje del Papa para la Jornada de este año, que como es tradición, tiene lugar cada 1 de enero

Este año está dedicado a la cuestión del medio ambiente, y el propio Benedicto XVI explica que el motivo de haber elegido este tema es que la salvaguarda del medio ambiente “se ha hecho hoy esencial para la convivencia pacífica de la humanidad”

 
 
 

     
 

“Este llamamiento se hace hoy todavía más apremiante ante las crecientes manifestaciones de una crisis, que sería irresponsable no tomar en seria consideración”.

Entre las muchas amenazas contra la paz, “no son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado”

El Papa recordó que ya en 1990, su predecesor Juan Pablo II habló de “crisis ecológica”, haciendo notar “la urgente necesidad moral de una nueva solidaridad”.

Entre ellas citó el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales

También se refirió a los conflictos causados por el acceso a los recursos, así como al “creciente fenómeno de los llamados 'prófugos ambientales', personas que deben abandonar el ambiente en que viven –y con frecuencia también sus bienes– a causa de su deterioro”

“Todas éstas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo”.

 
 

 
Santo Padre
Benedicto XVI
 

 

 

Benedicto XVI pidió este miércoles un "espíritu de comunión" al conmemorar el 70 aniversario del comienzo de la segunda guerra mundial.

Al dirigirse al final de la audiencia general a un grupo de peregrinos polacos prsentes en el Aula Pablo VI el Papa hizo alusión al conflicto que estalló con la invasión de Polonia por parte del ejército alemán, y que tuvo en la nación polaca una de sus principales víctimas. "En la memoria de los pueblos permanecen aún las tragedias humanas y la absurdidad de la guerra", afirmó el Papa, quien con motivo de este aniversario ha dedicado varias reflexiones a lo largo del año.

 

 
 
 

     
 

Benedicto XVI subrayó la necesidad, aún hoy, de reconciliación entre los pueblos, para que Europa pueda pasar página de una vez por todas a esta tragedia.
En este sentido, pidió que "el espíritu del perdón, de la paz y de la reconciliación prevalezca en los corazones de los hombres".

"Europa y el mundo de hoy tienen necesidad de un espíritu de comunión. Construyámosla sobre Cristo y sobre su Evangelio, sobre el fundamento de la caridad y de la verdad", añadió el Papa. Concluyó.

"A vosotros aquí presentes y a todos aquellos que contribuyen a crear el clima de la paz, imparto de corazón mi bendición".

 
 

 
Santo Padre
Benedicto XVI
 

 

 

Benedicto XVI invita a los niños a "crecer en la amistad con Jesús, el amigo que nunca falla, mediante la oración y los sacramentos, para hablar de Él con entusiasmo a quienes tal vez no han tenido la alegría de conocerlo".

También les invita a "observar las diversas partes de la tierra, para tomar conciencia de sus bellezas y necesidades".

Invitó a los niños también a "ir asumiendo ya desde ahora la responsabilidad de llevar a todas ellas la luz del Evangelio y su mensaje de paz, así como la ayuda fraterna, especialmente a los más necesitados".

Así también Benedicto XVI da gracias a Dios por los misioneros en el mundo que anuncian el Evangelio de Jesucristo.

"Allí donde los misioneros, como Jesús, han dado y siguen dado la vida por el Evangelio, se recogen frutos abundantes. A ellos les deseo dirigir un particular pensamiento de gratitud por el bien que hacen".

"Se trata --aclaró-- de religiosas, religiosos, laicas y laicos. Para mí ha sido hermoso ver el fruto de su amor a Cristo y constatar el profundo reconocimiento que los cristianos tienen por ellos. Demos gracias a Dios y pidámosle a María santísima para que en el mundo entero se difunda el mensaje de esperanza y de amor de Cristo".

 
 
 

     
 

"Pensando precisamente en los desafíos que marcan el camino de la Iglesia en el continente africano, y en cualquier otra parte del mundo", el Papa consideró que cobra particular actualidad esta frase de Jesús: "si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto" (Juan 12, 24).

"Ya no es hora de palabras ni de discursos --advirtió--; ha llegado la hora decisiva para la que ha venido al mundo el Hijo de Dios, y a pesar de que su alma está turbada, declara su disponibilidad para cumplir hasta el final la voluntad del Padre".

"Esta es la voluntad de Dios: darnos la vida eterna que hemos perdido", aseguró.

"Para que esto se realice es necesario, sin embargo, que Jesús muera, como un grano de trigo que Dios Padre ha sembrado en el mundo. Sólo así, de hecho, podrá germinar y crecer una nueva humanidad, libre del dominio del pecado y capaz de vivir en fraternidad, como hijos e hijas del único Padre que está en los cielos".

 
 

 
Santo Padre
Benedicto XVI
 

 

 

Benedicto XVI pidió este miércoles una revisión urgente de las estructuras sociales y económicas mundiales en orden al bien común de la humanidad al presentar personalmente su encíclica "Caritas in veritate", publicada en la víspera.

El Papa llamó en particular la atención sobre "el drama del hambre y de la seguridad alimentaria, que afecta a una parte considerable de la humanidad. Un drama de tales dimensiones interpela a nuestra conciencia: es necesario afrontarlo con decisión, eliminando las causas estructurales que lo provocan y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres".

En este sentido, pidió a los fieles cristianos rezar "por los jefes de Estado y de Gobierno del G8 que se reúnen en estos días en L'Aquila".

"Que de esta importante cumbre mundial broten decisiones y orientaciones útiles para el verdadero progreso de todos los pueblos, especialmente de los más pobres"

Después dar a conocer a la opinión pública su tercera encíclica, dedicada a la justicia social, el mismo pontífice quiso ilustrarla algunas de sus ideas centrales a los miles de peregrinos de los cinco continentes congregados en el Aula Pablo VI del Vaticano.

 
 
 

     
 

"Se ama tanto más eficazmente al prójimo cuanto más se trabaja por el bien común. Por tanto, dos son los criterios operativos, la justicia y el bien común; gracias a éste último, la caridad adquiere una dimensión social", explicó. Por tanto, "solo con la caridad, iluminada por la razón y por la fe, es posible conseguir objetivos de desarrollo dotados de validez humana y humanizadora".

Esta encíclica enlaza con la enseñanza de la "Populorum progressio", que Benedicto XVI definió como "piedra angular de la enseñanza social de la Iglesia", en la que se trazan "algunas líneas decisivas, y siempre actuales, para el desarrollo integral del hombre y del mundo moderno".

"La situación mundial, como ampliamente demuestra la crónica de los últimos meses, sigue presentando no pocos problemas y el escándalo de desigualdades clamorosas, que permanecen a pesar de los compromisos adoptados en el pasado".

En este sentido, advirtió, urge una reforma del sistema económico y social "que no puede demorarse por más tiempo para superar la brecha en el desarrollo de los pueblos".

"El fenómeno de la globalización puede, en este sentido, constituir una oportunidad real, pero por esto es importante que se acometa una profunda renovación moral y cultural y un discernimiento responsable sobre las elecciones que hay que realizar para el bien común"

 
 

 

 

Santo Padre
Benedicto XVI
 

 

 

Benedicto XVI pidió este miércoles una revisión urgente de las estructuras sociales y económicas mundiales en orden al bien común de la humanidad al presentar personalmente su encíclica "Caritas in veritate", publicada en la víspera.

El Papa llamó en particular la atención sobre "el drama del hambre y de la seguridad alimentaria, que afecta a una parte considerable de la humanidad. Un drama de tales dimensiones interpela a nuestra conciencia: es necesario afrontarlo con decisión, eliminando las causas estructurales que lo provocan y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres".

En este sentido, pidió a los fieles cristianos rezar "por los jefes de Estado y de Gobierno del G8 que se reúnen en estos días en L'Aquila".

"Que de esta importante cumbre mundial broten decisiones y orientaciones útiles para el verdadero progreso de todos los pueblos, especialmente de los más pobres"

Después dar a conocer a la opinión pública su tercera encíclica, dedicada a la justicia social, el mismo pontífice quiso ilustrarla algunas de sus ideas centrales a los miles de peregrinos de los cinco continentes congregados en el Aula Pablo VI del Vaticano.

 
 
 

     
 

"Se ama tanto más eficazmente al prójimo cuanto más se trabaja por el bien común. Por tanto, dos son los criterios operativos, la justicia y el bien común; gracias a éste último, la caridad adquiere una dimensión social", explicó. Por tanto, "solo con la caridad, iluminada por la razón y por la fe, es posible conseguir objetivos de desarrollo dotados de validez humana y humanizadora".

Esta encíclica enlaza con la enseñanza de la "Populorum progressio", que Benedicto XVI definió como "piedra angular de la enseñanza social de la Iglesia", en la que se trazan "algunas líneas decisivas, y siempre actuales, para el desarrollo integral del hombre y del mundo moderno".

"La situación mundial, como ampliamente demuestra la crónica de los últimos meses, sigue presentando no pocos problemas y el escándalo de desigualdades clamorosas, que permanecen a pesar de los compromisos adoptados en el pasado".

En este sentido, advirtió, urge una reforma del sistema económico y social "que no puede demorarse por más tiempo para superar la brecha en el desarrollo de los pueblos".

"El fenómeno de la globalización puede, en este sentido, constituir una oportunidad real, pero por esto es importante que se acometa una profunda renovación moral y cultural y un discernimiento responsable sobre las elecciones que hay que realizar para el bien común"

 
 

 
Santo Padre
Benedicto XVI
 

Benedicto XVI está convencido de que la pobreza, la castidad como dominio de sí mismo, y la obediencia constituyen un camino para encontrar la verdadera vida no sólo para los monjes, sino también para cualquier persona.

A esta conclusión llegó en la audiencia general de este miércoles en la que, continuando con la presentación de grandes figuras de la historia dela Iglesia, habló de san Teodoro el Estudita, quien entre los siglos VIII y IX imprimió una profunda renovación en la vida monástica, a través de su comunidad de Studios, cuyos religiosos eran conocidos con el nombre de "estuditas".

Teodoro también pasó a la historia, en plena época iconoclasta, como uno de los grandes defensores de los iconos, pues éstos, según decía, por la encarnación "nos unen con la Persona de Cristo, con sus santos y, a través de ellos, con el Padre celeste, y testimonian la entrada en la realidad divina de nuestro cosmos visible y material".

Hablando del camino de santidad que Teodoro presentaba a los monjes, Benedicto XVI, en su encuentro con miles de fieles en la plaza de San Pedro, explicó que también puede aplicarse a los seglares, aunque obviamente de una manera menos radical, adaptada a su estado de vida.

"La renuncia a la propiedad privada, la libertad de las cosas materiales, así como la sobriedad y la sencillez, sólo son válidas de forma radical para los monjes, pero el espíritu de esta renuncia es igual para todos", explicó el Papa.

"De hecho, no debemos depender de la propiedad material; debemos aprender la renuncia, la sencillez, la austeridad y la sobriedad", añadió.

 
 
 

     
 

 

"De este modo puede crecer una sociedad solidaria y se puede superar el gran problema de la pobreza de este mundo", aseguró.

Por tanto, aclaró, "en este sentido, el signo radical de los monjes pobres indica esencialmente también un camino para todos nosotros".

Hablando de las tentaciones contra la castidad, dijo al recoger las enseñanzas de Teodoro, "demuestra el camino de lucha interior para encontrar el dominio de sí mismo y de este modo el respeto del propio cuerpo y del cuerpo del otro como templo de Dios".

A la luz de este testimonio de vida cristiana el Papa ilustró con estas palabras el camino de la verdadera vida.

Ante todo, dijo, es "amor por el Señor encarnado y por su visibilidad en la liturgia y en los iconos".

"Fidelidad al bautismo y compromiso por vivir en la comunión del Cuerpo de Cristo, entendida también como comunión de los cristianos entre sí", añadió.

"Espíritu de pobreza, de sobriedad, de renuncia --recalcó--; castidad, dominio de sí mismo, humildad y obediencia contra la primacía de la propia voluntad, que destruye el tejido social y la paz de las almas".

"Amor por el trabajo material y espiritual. Amistad espiritual nacida en la purificación de la propia conciencia, de la propia alma, de la propia vida", concluyó al ilustrar la esencia de la verdadera vida.

 
 

 
Santo Padre
Benedicto XVI
 

Benedicto XVI propuso este miércoles a los jóvenes que conozcan y se enamoren de Cristo, como fue el caso de santa Catalina de Siena (1347-1380).

En el día en que la liturgia recordaba a la religiosa dominica y doctora de la Iglesia, así como patrona de Italia, el pontífice la presentó también como modelo de enfermos y recién casados.

"Enamoraos de Cristo, como fue el caso de Catalina, para seguirle con empuje y fidelidad", les dijo el Papa a los jóvenes que se encontraban entre los peregrinos que participaron en la audiencia general en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Dirigiéndose a los enfermos, algunos de ellos en sillas de ruedas, les propuso: "sumergid vuestros sufrimientos en el misterio de amor de la Sangre del Redentor, contemplado con especial devoción por la gran santa de Siena".

 
 
 

     
 

 

Por último, dirigiéndose a los recién casados, algunos de ellos venidos con sus trajes de boda, les aconsejó: "con vuestro amor recíproco y fiel, sed signo elocuente del amor de Cristo por la Iglesia".

La pasión por Cristo y la Iglesia hizo que Catalina de Siena, con tan sólo 29 años, viajara a Aviñón, donde en esa época los Papas habían trasferido su residencia, y convenciera a Gregorio XI de que tenía que regresar a Roma. Murió a los 33 años, repitiendo las palabras de Jesús: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". A pesar de que en su infancia había sido analfabeta, sus obr, que en buena parte dictó, son consideradas como clásicos del cristianismo.

 
 

 
Santo Padre
Benedicto XVI
 

Benedicto XVI presidirá las celebraciones de la Semana Santa en Roma, transmitidas en directo por canales de televisión de todo el mundo.

El pontífice comenzará la semana más importante para los cristianos este 5 de abril, Domingo de Ramos, presidiendo la procesión de las palmas y la celebración eucarística en la XXIV Jornada Mundial de la Juventud, en la plaza de San Pedro del Vaticano.

En la celebración, jóvenes de Sydney (sede de la Jornada Mundial de la Juventud de 2008) entregarán la cruz a jóvenes de Madrid, sede de las Jornadas de 2011.

El Jueves Santo, 9 de abril, a las 9,30, en la basílica vaticana, el Papa presidirá la Santa Misa del Crisma, acompañado por todos los sacerdotes de su diócesis, Roma.

A las 17,30, en la basílica de San Juan de Letrán, catedral del Papa, celebrará la santa misa en la Cena del Señor. La colecta se destinará a la comunidad católica de Gaza.

 
 
 

     
 

 

El Viernes Santo, a las 17,00, en la basílica vaticana, el Papa participará en la celebración de la Pasión del Señor, cuya homilía será predicada por el padre Raniero Cantalamessa, ofm. Cap, predicador de la Casa Pontificia.

A las 21,15, el Papa acudirá al Coliseo para participar en el Via Crucis, cargar con la cruz en varias estaciones y concluir con una meditación.

Este año, la Vigilia Pascual en la Noche Santa, en la Basílica de San Pedro comenzará a las 21,00.

La Semana Santa concluirá el Domingo de Pascua. A las 10,15, en la Plaza de San Pedro, el Papa presidirá la santa misa. A las 12,00, desde el balcón central de la basílica, impartirá la bendición "Urbi et Orbi", que será seguida en directo por canales de televisión de los cinco continentes.

 
 

 
Aparecida
Vinculación de amor con la Santísima Trinidad
 

 

141. Imagen espléndida de configuración al proyecto trinitario, que se cumple en Cristo, es la Virgen María. Desde su Concepción Inmaculada hasta su Asunción, nos recuerda que la belleza del ser humano está toda en el vínculo de amor con la Trinidad, y que la plenitud de nuestra libertad está en la respuesta positiva que le damos.

 
 


 

     
 

 

142. En América Latina y El Caribe, innumerables cristianos buscan configurarse con el Señor al encontrarlo en la escucha orante de la Palabra, recibir su perdón en el Sacramento de la Reconciliación, y su vida en la celebración de la Eucaristía y de los demás sacramentos, en la entrega solidaria a los hermanos más necesitados y en la vida de muchas comunidades que reconocen con gozo al Señor en medio de ellos.

 
 

 
Aparecida (Capitulo II 2.2)
El trabajo y la oración han dado frutos
 

 

 
 

Los esfuerzos pastorales orientados hacia el encuentro con Jesucristo vivo han dado y siguen dando frutos. Entre otros, destacamos los siguientes:

a) Debido a la animación bíblica de la pastoral, aumenta el conocimiento de la Palabra de Dios y el amor por ella.

b) La renovación litúrgica acentuó la dimensión celebrativa y festiva de la fe cristiana, centrada en el misterio pascual de Cristo Salvador, en particular en la Eucaristía.

 

     
 

Crecen las manifestaciones de la religiosidad popular, especialmente la piedad eucarística y la devoción mariana.

c) Nuestro pueblo tiene gran aprecio a los sacerdotes. Reconoce la santidad de muchos de ellos, como también su testimonio de vida… También los ministerios confiados a los laicos y otros servicios pastorales… Es significativo el testimonio de la vida consagrada, su aporte en la acción pastoral y su presencia en situaciones de pobreza, de riesgo y de frontera.

d) Resalta la abnegada entrega de tantos misioneros y misioneras que, hasta el día de hoy, desarrollan una valiosa obra evangelizadora y de promoción humana.

e) Crecen los esfuerzos de renovación pastoral en las parroquias, favoreciendo un encuentro con Cristo vivo… Se ha tomado conciencia de la importancia de la Pastoral Familiar, de la Infancia y Juvenil.

f) La Doctrina Social de la Iglesia constituye una invaluable riqueza, que ha animado el testimonio y la acción solidaria de los laicos y laicas, quienes se interesan cada vez más por su formación teológica… Se valora el desarrollo que ha tenido la Pastoral Social, como también la acción de Caritas –y- los diversos apostolados con incidencia social. Se ha desarrollado la pastoral de la comunicación social… contrarrestando en parte a grupos que ganan constantemente adeptos usando con agudeza la radio y la televisión.

 
 

 
Aparecida (Capitulo I )
Los Discípulos Misioneros
 

 

 
 

20Nuestra reflexión acerca del camino de las Iglesias de América Latina y El Caribe tiene lugar en medio de luces y sombras de nuestro tiempo. Nos afligen, pero no nos desconciertan, los grandes cambios que experimentamos. Hemos recibido dones inapreciables, que nos ayudan a mirar la realidad como discípulos misioneros de Jesucristo.

 

     
 

21. La presencia cotidiana y esperanzada de incontables peregrinos nos ha recordado a los primeros seguidores de Jesucristo que fueron al Jordán, donde Juan bautizaba, con la esperanza de encontrar al Mesías (Cf. Mc 1, 5). Quienes se sintieron atraídos por la sabiduría de sus palabras, por la bondad de su trato y por el poder de sus milagros, por el asombro inusitado que despertaba su persona, acogieron el don de la fe y llegaron a ser discípulos de Jesús. Al salir de las tinieblas y de las sombras de muerte (Cf. Lc 1, 79), su vida adquirió una plenitud extraordinaria: la de haber sido enriquecida con el don del Padre. Vivieron la historia de su pueblo y de su tiempo y pasaron por los caminos del Imperio Romano, sin olvidar nunca el encuentro más importante y decisivo de su vida que los había llenado de luz, de fuerza y de esperanza: el encuentro con Jesús, su roca, su paz, su vida.


22. Así nos ocurre también a nosotros al mirar la realidad de nuestros pueblos y de nuestra Iglesia, con sus valores, sus limitaciones, sus angustias y esperanzas. Mientras sufrimos y nos alegramos, permanecemos en el amor de Cristo viendo nuestro mundo, tratamos de discernir sus caminos con la gozosa esperanza y la indecible gratitud de creer en Jesucristo.

 
 

 
 
 
 

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