| |
|
|
| |
II-
EXPRESIONES DE ESTA ASPIRACIÓN
1.La
aspiración a la justicia y al reconocimiento
efectivo de la dignidad de cada ser humano requiere,
como toda aspiración profunda, ser iluminada
y guiada.
2.
En efecto, se debe ejercer el discernimiento de
las expresiones, teóricas y prácticas,
de esta aspiración. Pues son numerosos
los movimientos políticos y sociales que
se presentan como portavoces auténticos
de la aspiración de los pobres, y como
capacitados, también por el recurso a los
medios violentos, a realizar los cambios radicales
que pondrán fin a la opresión y
a la miseria del pueblo.
3.
De este modo con frecuencia la aspiración
a la justicia se encuentra acaparada por ideologías
que ocultan o pervierten el sentido de la misma,
proponiendo a la lucha de los pueblos para su
liberación fines opuestos a la verdadera
finalidad de la vida humana, y predicando caminos
de acción que implican el recurso sistemático
a la violencia, contrarios a una ética
respetuosa de las personas.
|
|
|
| |
|
|
| |
4.
La interpretación de los signos de los tiempos
a la luz del Evangelio exige, pues, que se descubra
el sentido de la aspiración profunda de los
pueblos a la justicia, pero igualmente que se examine,
con un discernimiento crítico, las expresiones,
teóricas y prácticas, que son datos
de esta aspiración.
III
- LA LIBERACIÓN, TEMA CRISTIANO
1.
Tomada en sí misma, la aspiración
a la liberación no puede dejar de encontrar
un eco amplio y fraternal en el corazón
y en el espíritu de los cristianos.
2.
Así, en consonancia con esta aspiración,
ha nacido el movimiento teológico y pastoral
conocido con el nombre de «teología
de la liberación», en primer lugar
en los países de América Latina,
marcados por la herencia religiosa y cultural
del cristianismo, y luego en otras regiones del
Tercer Mundo, como también en ciertos ambientes
de los países industrializados.
3.
La expresión «teología de
la liberación» designa en primer
lugar una preocupación privilegiada, generadora
del compromiso por la justicia, proyectada sobre
los pobres y las víctimas de la opresión.
A partir de esta aproximación, se pueden
distinguir varias maneras, a menudo inconciliables,
de concebir la significación cristiana
de la pobreza y el tipo de compromiso por la justicia
que ella requiere. Como todo movimiento de ideas,
las «teologías de la liberación»
encubren posiciones teológicas diversas;
sus fronteras doctrinales están mal definidas.
4.
La aspiración a la liberación, como
el mismo término sugiere, toca un tema
fundamental del Antiguo y del Nuevo Testamento.
Por tanto, tomada en sí misma, la expresión
«teología de la liberación»
es una expresión plenamente válida:
designa entonces una reflexión teológica
centrada sobre el tema bíblico de la liberación
y de la libertad, y sobre la urgencia de sus incidencias
prácticas. El encuentro de la aspiración
a la liberación y de las teologías
de la liberación no es pues fortuito. La
significación de este encuentro no puede
ser comprendida correctamente sino a la luz de
la especificidad del mensaje de la Revelación,
auténticamente interpretado por el Magisterio
de la Iglesia.
|
|
| |
|
|
|